¡Respira!

 

Hoy mas que nunca nos interesa que funcione bien nuestro aparato respiratorio, el pulmón.

 

La terapia respiratoria es una terapia importante en la fisioterapia y ayuda prevenir o rehabilitar enfermedades del pulmón. Lo mas importante es soltar la mucosidad que se produce para poder expulsarla con la tos. Ventilar con la respiración todo el pulmón, fortalecer la musculatura inspiratoria, movilizar la caja torácica y aumentar la capacidad pulmonar.

 

Cuanto menos nos movemos, menos profundo respiramos, una respiración superficial que no llega a las profundidades del pulmón. ¡Hay que ventilarlo todo!

 

 

Un buen funcionamiento pulmonar aumenta el bienestar y la energía!

 

Colocamos las manos en los laterales de las costillas e inspiramos lento y profundo por la nariz abriendo las costillas contra las manos.

Mantenemos el aire por 5 segundos!

Empezamos a soltar el aire muy lentamente mientras contamos hasta 10, 20 o quizás 30??

Expulsamos el aire con un „Ssss“ o un „Fffff“

 

El reflejo posterior es una inspiración aun mas profunda.

 

Cuidado!! No subimos los hombros! Queremos llevar el aire a la parte profunda del pulmón, abriendo las costillas sin subir los hombros y el pecho.

 

Una ayuda es colocar una cinta elástica, también vale un cinturón, un metro de costura o una cuerda, alrededor de las costillas, dándonos así un estimulo para abrirlas al inspirar.

 

Otro ejercicio respiratorio fácil es expulsar el aire lenta y continuadamente por una pajita haciendo burbujas en el agua :-)

¡Combina la terapia respiratoria con el ejercicio!

 

Podemos combinar los ejercicios de Pilates con los ejercicios respiratorios.

 

Dependiendo de la postura corporal el pulmón se tiene que buscar el espacio para poder expandirse.

 

Inspiramos lento, suave y profundo por la nariz.

Aunque tengamos la sensación que no podemos mas, si queremos mas. Tenemos que imaginarnos un globo que se expande dentro de la caja torácica empujando contra las costillas.

 

Aguantamos el aire 2 o 3 segundos, así se reparte mejor por el pulmón.

 

¡Respira!