¡Protege tu espalda!

Un fundamento principal es saber colocar la pelvis

 

Hacer ejercicio y fortalecer los abdominales

ayuda a prevenir y mejorar el dolor de la espalda.

¡Pero hay que hacerlo bien!

 

La anatomía de la espalda deja un arco detrás de la zona lumbar cuando estemos tumbados boca arriba.

Doblando las rodillas se disminuye,

pero cuidado al levantar las piernas.

Las piernas pesan y este peso tira de la pelvis y de la espalda. Si no cerramos bien el espacio abdominal, se arquea la zona lumbar y enves de trabajar bien los músculos abdominales, nos colgamos en las vertebras y nos podemos hacer daño.

¡Hay que estabilizar la zona lumbar

contra el movimiento de las piernas!

 

Bascula la pelvis

Mete la tripa y aplasta la zona lumbar. El músculo abdominal mas profundo, el músculo transverso, es igual de un cinturón ancho. Queremos apretar este cinturón metiendo lo mas que podamos todo el espacio abdominal. Activa el suelo pelvico!

 

La tensión básica abdominal

 

¡Cuidado! Lo difícil es seguir respirando. Abrimos las costillas al inspirar y las cerramos, activando aun mas la musculatura abdominal, al exhalar. 

 

 

Cuando seamos capaces de mantener esta tensión básica abdominal, podemos aplicar movimiento de piernas y brazos. Cuidado, cuanto mas amplio sean estos movimientos, mas peligro hay que se arquea la zona lumbar. El movimiento de brazos y piernas es secundario, lo primero es la efectividad de la musculatura abdominal.

¡Prohibido sacar la tripa, aplasta la zona lumbar!